El 7 de septiembre de 1860 el Gobierno aprobó la "Relación por provincias de las carreteras que forman el plan general para la Península é Islas adyacentes", entre las cuales figuraba el tramo Cádiz-Málaga, catalogado, según lo dispuesto en la Ley de Carreteras de 1857, como de segundo orden.
La construcción de la carretera entre el límite de la provincia de Cádiz y Málaga se extiende desde 1863 hasta 1929. La primera fecha corresponde a los proyectos de Eusebio Torner - Fuengirola a Marbella y Marbella a Estepona -, y la última a la finalización del puente sobre el río Guadiaro.
El ritmo de construcción de la carretera desde Málaga hasta Estepona fue bastante lento. El recorrido se trazó en muchos tramos sobre los caminos de herradura - senderos no aptos para carros y por los que los productos debían moverse a lomos de caballerías - existentes por el litoral. En cada tramo había que resolver dos problemas fundamentales: el cruce de gran cantidad de cauces fluviales de caudal irregular en las proximidades de las desembocaduras, que en ocasiones formaban marismas, y el paso de las diversas sierras que, llegando al mar, formaban cabos con tramos de costa escarpada en los que había trozos sin espacio para la carretera. En el primer caso fue necesario buscar el borde del llano costero hasta encontrar lugares donde cimentar adecuadamente las estructuras. En el segundo, hacer trazados a media ladera en acantilados frecuentemente azotados por los temporales.
