España es un país laico que en su Constitución se declara "aconfesional" y, sin embargo, en base al Concordato de 1953 con la Santa Sede y al acuerdo económico de 1979, el Estado español financia a la Iglesia Católica, lo cual supone un privilegio que provoca continuos debates entre los partidos políticos de izquierda y derecha.
Para conocer cómo se ha llegado a esa situación de dependencia económica de la Iglesia respecto del Estado, hay que mirar al pasado, hay que hacer un recorrido por las medidas que se adoptaron a lo largo de los tiempos, y, en este artículo, nos vamos a centrar en analizar algunas de ellas y ver su repercusión en la Estepona del siglo XIX, tiempo en el que, con las teorías del liberalismo, se empieza a plantear la separación Iglesia - Estado.
